martes, 16 de septiembre de 2014

Ala de Dragón [El ciclo de la Puerta de la Muerte, 1], de Weis y Hickman

Título: Ala de Dragón [Saga El ciclo de la Puerta de la Muerte, 1]
Autores: Margaret Weis y Tracy Hickman
Publicación: Barcelona: Timun Mas, 1996 (1990)


Argumento [de la publicación de Timun Mas]:

Siglos atrás, unos brujos de gran poder dividieron el mundo en cuatro reinos (cielo, piedra, fuego y mar), y a continuación desaparecieron. Hoy, únicamente los pocos que han sobrevivido al Laberinto y han atravesado la Puerta de la Muerte conocen la existencia de los cuatro reinos. Ala de Dragón es la historia de Ariano, el reino del cielo, donde humanos, elfos y enanos luchan por el control del bien más preciado: el agua. En esta lucha, un asesino humano, conocido como Hugh “la Mano” accede a asesinar al hijo del rey sin saber que su víctima será un chiquillo de excepcional encanto…
Este libro es el primer volumen de una ambiciosa serie: El ciclo de la Puerta de la Muerte que plantea la construcción de mundos a una escala jamás realizada.


Mi lectura:

Me leí este libro porque una amiga me lo puso delante y me dijo "toma, lee esto". Otra saga de fantasía. Que me encantan, me gustan muchísimo, pero tienes que pensarlo bien antes de enfrascarte en una saga nueva -porque hacerlo envuelve muchas cosas, hay un sentimiento con los personajes a lo largo de muchos libros, y te preocupas por ellos, y los sigues, y en fin, mucho-. Y resulta que me gustó, me gustó mucho, y eso que me han dicho que es el más lento de la saga. Cómo serán los demás.

La saga es un muy buen ejemplo de imaginación en cuanto a la construcción de mundos. Islas que flotan en el aire. Al principio admito que me costaba un poco hacerme a la idea de la forma en la estaba montado todo, pero no tardé en poder pensar en la forma que nos describe la obra.

Es un libro que, además de aventuras, es divertido, pero es un buen tipo de divertido, es una diversión que encaja en la clase de línea argumental que es la fantasía. La tensión de la historia te mantiene atento, mientras que los momentos de diversión aligeran algo la carga, lo que hace algo más fácil llevarlo. Pero, finalmente, te engancha.

Es un libro que demuestra que lo de no poner un héroe fijo en la historia desde el primer momento no es algo revolucionario, en 1990 ya se hizo, y es que este libro no tiene una estela principal que seguir, no tienes marcado el personaje principal, y cuando crees que lo tienes, la historia da una vuelta y vuelves a ver que no. ¿A quien animo? ¿Contra quien vamos aquí? A lo largo de la saga lo iré descubriendo, espero, ya que con esta primera novela el mapa de personajes tan solo empieza a abrirse.

Porque no se señala de forma clara la  moralidad de los personajes desde un principio, no se señala como algo fundamental. Por supuesto se nos habla de sus actos, pero está en nuestras manos decidir y juzgar. Hay personajes que nos van a engañar a lo largo de pocas páginas, otros a lo largo de muchas, otros que quizá nos engañen siempre. Se hace todavía más interesante porque, al cambiar tanto de dirección, no sabes cómo van a acabar reaccionando o actuando.

Leer este libro me ha hecho darme cuenta de la necesidad que tengo de leer muchísima más fantasía, porque este libro es algo que brilla dentro de las expectativas que tenemos dentro de la fantasía, como hizo pocos años después Juego de Tronos, primer libro de la saga de George R. R. Martin (aunque también debo añadir que, dentro del género, son tipos distintos de libros). Ala de Dragón tiene elfos, enanos, dragones... Pero no en el modo convencional, girando los roles completamente.

Los que estéis metidos en el mundillo de la fantasía, reconoceréis el nombre de los autores: ¡Dragonlance! No, no me los he leído, pero los tengo en tareas pendientes para los próximos meses, como mínimo un par de triologías de todo el Universo que es Dragonlance.

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